La polémica campaña
fotográfica de la artista Iraquí Dina Goldstein denominada “Fallen Princesses”
(Princesas Caídas) muestra a las princesas de Disney muy lejos de ser
felices cortando con la idílica vida que estas llevan en aquellos cuentos que
alguna vez leímos en nuestra niñez. Con una buena sobredosis de realidad, la
fotógrafa y su excelente trabajo, trajo un poco de concientización acerca de
este tema para demostrarnos que no todo lo que parece perfecto lo es y que no
es necesario ser una princesa para obtener lo que necesitamos y queremos.
“Sumisas, delgadas y
hermosas, pobres o ricas pero todas necesitadas de amor, protección y libertad
en espera de un exquisito, valiente y fuerte hombre que llegue a rescatarlas de
la obscura y triste vida en la que se encuentran encerradas”. Estas son las
innecesarias características que aparecen relato tras relato introduciendo en
nuestras mentes el estereotipo de mujer que no puede más que esperar la llegada
de ese hombre perfecto más conocido como príncipe azul, que las salve.
A basa de tanta repetición
creamos a mujeres que acaban creyendo que eso es lo que hay que esperar de la
vida, que no saben diferenciar la realidad de la fantasía. Creamos a mujeres
dependientes de hombres ricos y perfectos pero peor aún, creamos una sociedad
machista con una mirada firme que pone a las mujeres a trabajar encerradas en
los hogares mientras que los hombres son los únicos guerreros capaces de
derrotar a cualquier enemigo.Y, si bien estas historias son y sirven para
alejarnos de la realidad creo que esas fantasías no hacen más que solo
reproducir estereotipos de los cuales deberíamos huir, más si hablamos de
educar a niños.
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